El abuelito Torombolo
noviembre 24, 2009
Esta es una foto de la última vez que el abuelito Torombolo nos visitó en nuestra casa. Él siempre cuenta sus historias de hace muuuuucho tiempo, cuando le mandaban dos realitos de colación al colegio y le alcanzaba para un helado de leche y un pan de a medio.
Mi abuelito cuenta que en el parque de El Ejido pastaba el ganado de todita la ciudad de Quito, ya que estaba en las afueras: no había ni gringolandia, ni plaza Foch, ni tráfico, ni nada de eso que hay ahora. Solo dizque pasaba el tranvía, de vez en cuando.
Él había llegado bien novillito al Ecuador, pero todavía habla con las esssesss y las zzzetasss de los toritos españoles. Desde guagüito le había conocido a la abuelita Pastora, porque habían sabido ir a la misma escuelita vacuna. Creo que le llamaban así a la escuela porque aprovechaban algunos días para vacunarles contra la aftosa, que creo que es algo como la gripe porcina que dicen ahora.
Ahora anda medio tristón el abuelito, a veces no quiere comer y solo piensa en descansar. “Quiero seguir los pasos de mi Pastorita y partir para otra pradera, macho”, me dice con su tonito ibérico. Yo lo que sé es que el abuelito ha vivido una vida tranquila y placentera. Y ahora que es viejito, mis hermanitos y yo le cuidamos bastante, porque así queremos que nos cuiden a nosotros cuando seamos mayorcitos.
